La cooperación en el campo de refugiados/as de Moria, en Lesbos, como una experiencia de tutorización.

Alba y yo somos residente y tutora del centro de salud de Almanjáyar, en Granada. Durante estas dos semanas estamos realizando una cooperación con la ONG Rowing Together. Nos lo propusimos como una experiencia ilusionante: ayudar a mujeres migrantes con necesidades de salud. También como una forma de conocernos mejor personalmente y de mejorar nuestras habilidades. Tras un tiempo en Lesbos el resultado es muy gratificante.

Por una parte nos estamos conociendo en el contexto de un grupo de 5 chicas de edades comprendidas entre los 27 y los 38 años, yo algo más mayor. Para mí es una novedad conocer sus expectativas, sus vivencias, sus alegrías y la gestión de sus problemas. Por otra parte, desde el punto de vista formativo estamos aprendido las dos, yo sin saber prácticamente nada de inglés estoy aprendiendo mucho de su forma de entrevistar. Creo que para Alba la experiencia también es muy importante, aprender conmigo en situaciones clínicas de gran incertidumbre y con recursos muy limitados. Igualmente estamos aprendiendo mucho con Carolina, la ginecóloga-coordinadora del equipo, que tiene una actitud muy generosa con nosotras. En nuestro contexto existe muy poca interacción e integración entre los distintos niveles asistenciales y Carolina no duda en atender nuestras dudas y demandas formativas, y al mismo tiempo valorar nuestras habilidades y conocimientos como médicas generalistas. 

Para mí como tutora es una experiencia enriquecedora porque las dos nos complementamos en nuestras habilidades de una forma dinámica en todo momento, y nos vemos día a día en situaciones nuevas para las dos, de esta forma aprendemos conjuntamente. Así mismo existe una integración de las capacidades y habilidades de cada persona del grupo y cada día mejoramos nuestra capacidad de organización como equipo. 

Ambas estamos muy contentas con esta experiencia, atendiendo la vida y la salud de muchas mujeres migrantes, y con todo el aprendizaje que deriva de ello: medicina, solidaridad, resistencia. Vivimos emociones profundas y adquirimos conocimientos duraderos. El conocimiento ligado a una emoción se hace indeleble. A nivel personal, esta inmersión juvenil dentro de la cooperación me ha hecho recuperar muchas ilusiones. Os invito a repetir esta experiencia si os resulta interesante, tanto para médicos/as de familia, ginecólogos/as y matronas, y vuestros residentes. 

Loli. Equipo 24.

A 13 de septiembre de 2019