Lo que comenzó en 2016 como un proyecto pionero a ruedas de una ambulancia de Cruz Roja ha logrado asentarse en una clínica ginecológica en la isla griega de Lesbos. Javier Murillo, cabo en el parque de bomberos de Haro, es uno de sus precursores y, aunque actualmente no se halla colaborando activamente en la zona, su labor como voluntario a manos de la ONG Rowing Together (Remando Juntos) no perece.

“Quienes sí silencian la evidente problemática que sufren los refugiados son aquellos que ponen trabas a nuestro trabajo”, arremete Murillo en referencia a los gobiernos e instituciones de Europa. Critica, así, cómo el excesivo trabajo y burocracia combinados con la falta de financiación dificultan la consecución de sus proyectos sanitarios. Sin embargo, sentencia con rotundidad: “No vamos a mirar hacia otro lado como hacen otros”.

Desde que creó esta ONG junto con otro compañero, uno de sus mayores logros alcanzados ha sido la exitosa campaña “Descálzate por Lesbos” de 2016, gracias a la cual los bomberos del CEIS-Rioja enviaron hasta cuatro trailers de solidaridad riojana a las costas griegas con productos de necesidad. Los refugiados que pisaron suelo europeo pudieron abastecerse de calzado, mochilas, gorras, sillas, sacos de dormir y productos de aseo.

Sin embargo, la situación, denuncia el cabo, “es cada vez peor, ya que en un campo con capacidad para 2.000 refugiados hay 13.000”. Sorprende que Rowing Together sea la única organización que ofrece atención ginecológica a mujeres víctimas de violencia de género en todos los ámbitos, en torno a 9.000 al año y entre cuatro y cinco nuevas al día.

Además, las pacientes residen en una antigua cárcel de la isla donde tan solo existe un baño con ducha para cada 120 personas. Así, con esas “condiciones nefastas” y el desinterés gubernamental, Murillo vislumbra un futuro pesimista para estas personas damnificadas.

Por su parte, la carga psicológica a la que tienen que hacer frente los grupos sanitarios excede, en ocasiones, sus capacidades. En este caso, un equipo de tres sanitarias, entre ginecóloga, médica y enfermera, dos coordinadoras y cinco traductores componen el personal de la ONG que trabaja sobre el terreno. A ello se les suman nueve compañeros más dedicados a las tareas de gestión, coordinación, redes sociales y acciones burocráticas, ámbito donde entra a tomar parte la labor de Murillo.

Este riojano también arremete contra el acuerdo de readmisión de migrantes establecido en marzo de 2016 entre el Gobierno turco y la Unión Europea a través del cual este país se comprometía a acoger a los refugiados sirios a cambio de seis mil millones de euros, entre otras condiciones. “En vez de buscarles una solución, les devolvemos al punto de partida”, denuncia Murillo. Este verano, sin embargo, Turquía anunciaba la suspensión de dicho acuerdo por la falta de respuestas por parte de Europa.

“Esto es una lucha constante, pero debería ser una lucha de todos, no solo de unos pocos», lamenta, «porque, realmente, faltan ganas de actuar”. Pero sus críticas no se quedan aquí y es que la actuación de los medios de comunicación también parece ser motivo de descontento. “La falta de información o desinformación es lo que genera en la sociedad opiniones infundadas sobre los inmigrantes, provocando, por tanto, una falta de concienciación e interés”, manifiesta. Tras estas palabras, Murillo lanza un llamamiento a la ciudadanía con el fin de sensibilizar: “Hacer un viaje a estos países es la mejor opción para conocer de cerca la verdadera realidad y opinar con raciocinio”.

Fuente: https://nuevecuatrouno.com/2019/10/09/javier-murillo-refugiados-lesbos-rowing-toguether/